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Visito Cuba artista brasileño Carlito Carvalhosa, artista invitado a la Oncena Bienal de La Habana

Carlito Carvalhosa o la respiración como una tarea efímera de llenar y vaciar
Pensar en la respiración como “vivencia desconocida” es entender ese movimiento involuntario y vital en las redes imprevisibles que se arman dentro de la obra de arte, como la de Carlito Carvalhosa. Si La suma de los días (Sum of days), 2010, es imprevisible, tal vez sea porque las experiencias que se acumulan, transbordan, escapan o “evaporan”, quedando apenas un rumor, trazos o simplemente algunas capas inacabadas de gestos. Ante tales capas, cómo no pensar en una “búsqueda de lo pictórico perdido (o de la cera perdida)”, tomando la parodia a Marcel Proust como posibles activaciones de la memoria involuntaria ante una “vivencia desconocida” de lo pictórico. “Ceras perdidas” es una serie armada por Carlito Carvalhosa en los años noventa, donde la cuestión del doblez, de la tela y del movimiento resuena incluso de modo distinto en La suma de los días.
(…)
Por fin, entre el movimiento de telas y el límite de la opacidad con la transparencia, suena aquello que es tinta y lo que es espejo, vidrio, lámparas, manta asfáltica. Carvalhosa lidia con la alteración de espacios. Sea el accidente natural de un paisaje en Rio de Janeiro (Pão de Açúcar) o el acervo de la Fundación Eva Klabin, la inversión y la suspensión modifican el lugar por la presencia de una imagen invertida o por los muebles suspendidos y obras con una iluminación intensa. El quiasmo de Carlito Carvalhosa parece ser este: “lo que viene de la cosa (lo que allí estaba) y lo que viene de él en su trabajo de artista”*
HERKENHOFF, Paulo. Já estava assim quando eu cheguei. Nice to meet you. São Paulo/Roma: Cosac Naify/Charta, 2011. p.182.
Pensar en la respiración como “vivencia desconocida” es entender ese movimiento involuntario y vital en las redes imprevisibles que se arman dentro de la obra de arte, como la de Carlito Carvalhosa. Si La suma de los días (Sum of days), 2010, es imprevisible, tal vez sea porque las experiencias que se acumulan, transbordan, escapan o “evaporan”, quedando apenas un rumor, trazos o simplemente algunas capas inacabadas de gestos. Ante tales capas, cómo no pensar en una “búsqueda de lo pictórico perdido (o de la cera perdida)”, tomando la parodia a Marcel Proust como posibles activaciones de la memoria involuntaria ante una “vivencia desconocida” de lo pictórico. “Ceras perdidas” es una serie armada por Carlito Carvalhosa en los años noventa, donde la cuestión del doblez, de la tela y del movimiento resuena incluso de modo distinto en La suma de los días.
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Por fin, entre el movimiento de telas y el límite de la opacidad con la transparencia, suena aquello que es tinta y lo que es espejo, vidrio, lámparas, manta asfáltica. Carvalhosa lidia con la alteración de espacios. Sea el accidente natural de un paisaje en Rio de Janeiro (Pão de Açúcar) o el acervo de la Fundación Eva Klabin, la inversión y la suspensión modifican el lugar por la presencia de una imagen invertida o por los muebles suspendidos y obras con una iluminación intensa. El quiasmo de Carlito Carvalhosa parece ser este: “lo que viene de la cosa (lo que allí estaba) y lo que viene de él en su trabajo de artista”*
HERKENHOFF, Paulo. Já estava assim quando eu cheguei. Nice to meet you. São Paulo/Roma: Cosac Naify/Charta, 2011. p.182.
Por: EDUARDO JORGE
Fecha: 11/01/2012
Fuente: http://interartive.org/index.php/2011/09/carlito/





